ME GUSTAN LOS LUNES

CLAVES PARA EMPEZAR BIEN LA SEMANA.

Una de la cosas en la que estaríamos de acuerdo la mayoría de las personas, es en lo que cuesta empezar la semana: o síndrome del lunes por la mañana.

Pero, ¿existe alguna fórmula para encarar la semana con optimismo y buen humor?

¿Cuáles son las claves para empezar bien la semana?

lunes por la mañana coachingprofesional maria fontal

Voy a tratar, a continuación, 6 aspectos clave que pueden hacer que lleguemos al final de la semana con mejor humor y más satisfechos.

1-  En primer lugar, PIENSA EN POSITIVO. No te dejes invadir por pensamientos del tipo: “no me gusta ir a trabajar”, “lo que me espera me estresa, angustia, deprime o aburre”, “no aguanto a mi jefe, a mi compañero, a los clientes…” o “no estoy teniendo los resultados que esperaba”, “no sé cómo conseguir lo que quiero”…  Sólo sirven para anclarte en lo que no te gusta, para poner la atención precisamente en lo que quieres evitar. Sé que es fácil decirlo y no tan fácil hacerlo, por eso te explico algunas cosas que pueden ayudarte:

2- ACTÚA EN POSITIVO. Si te acabas de levantar y todavía no ha empezado tu jornada, regálate unos momentos positivos, no anticipes lo que te espera o no te espera. Aprovecha para disfrutar de esos momentos antes de empezar, regálate pequeños gestos que te ayuden: un buen desayuno, una ducha revitalizante, escucha música mientras te aseas o escucha un programa de humor matinal, en la radio, mientras vas a trabajar y centra tus pensamientos en el presente, en ese momento que estas viviendo.

3-  AGRADECE. Busca al menos 3 motivos por los que sentirte agradecido y recréate en ellos, eso ayudará a cambiar tu estado de ánimo y nos dará la base para pasar al siguiente punto clave.

4- CREENCIAS POTENCIADORAS O CREENCIAS LIMITANTES. Ahora, piensa en 3 cosas de las que eres capaz, como por ejemplo: “cuando me propongo algo lo consigo”, “puedo mejorar”, “me lo merezco” y fíjate en cómo te hacen sentir. Ahora, piensa en 3 creencias que tengas que te estén limitando, como: “es muy difícil”, “no puedo hacerlo porque…” “estamos en crisis, no funcionará”… ¿cómo te hace sentir? ¿qué tipo de creencias te impulsa a pasar a la acción y cuáles te inmovilizan? ¿cuáles crees que servirán para cambiar tu vida profesional a mejor?

Lo que creemos o no creemos depende de nosotros, tenemos el poder de cambiarlo. Vale la pena, pruébalo.

5- AMBIENTE POSITIVO. ¿Cómo es tu ambiente de trabajo? Existen estudios que demuestran que, la principal causa de motivación positiva en el entorno laboral, es el buen ambiente entre las personas que trabajan juntas, por encima de otros como la conciliación familiar o ¡el salario!

Si el ambiente es bueno, estás a gusto, valóralo, céntrate en ello y en ver qué posibilidades sin explorar tiene, qué proyecto podéis hacer entre todos que aún no hayáis desarrollado.

Si el ambiente no te satisface, si tienes problemas de relación en tu trabajo, primero mira dónde están las causas y luego pregúntate qué podrías aportar para que ese ambiente mejorara. Si crees que el problema está en los demás, recuerda que tú no puedes cambiar a otro si éste no quiere cambiar, es  energía que te desgasta. Sólo eres dueño de tu propia vida, de tus actos, tu gestionas tus relaciones y los demás las suyas. Actitudes como la empatía y la asertividad te ayudarán a crear mejores relaciones laborales.

6- Por último, pero no menos importante: ¿TE GUSTA TU TRABAJO? Pregúntate si estás en el lugar que quieres estar. ¿Trabajas en lo que te realiza? Hay una gran diferencia entre, pasarte la mayor parte del día dedicado a actividades que te satisfacen, o hacerlo en cosas que no te importan o incluso te desagradan o disgustan.  Si es este tu caso, te sugiero que te pongas manos a la obra cuanto antes, para definir un plan de carrera que te lleve a vivir más feliz en tu día a día laboral.

Piensa qué pequeños o grandes cambios puedes hacer, que dependan de ti y que marcarían una diferencia en tu forma de trabajar o en tu profesión.

Si piensas que la solución pasaría por un cambio de trabajo, no te desanimes creyendo que es muy difícil, empieza a dar pasos  que te lleven a conseguir lo que deseas.

A veces, bastará con dedicar un tiempo, cada día, a ocuparnos de este tema, reflexionando hacia dónde queremos ir, fijándonos objetivos y pasando a la acción. Otras veces, necesitaremos apoyo de nuestra red de contactos o de alguna persona con quien tener un cambio de impresiones. Si necesitas ayuda de un profesional, pídela. Haz todo lo necesario para cambiar hacia un trabajo donde te sientas a gusto. Tu carrera profesional bien vale el esfuerzo.

¿Qué pequeño o gran cambio podrías hacer a partir de ahora, que marcaría una diferencia en tu situación laboral? Puedes compartirlo dejando un comentario.

Deja un comentario